LEGADO
- 23 feb
- 1 Min. de lectura
¡Hola!
Muchas veces hacemos cosas sin entender por qué y, aunque no queremos, no podemos dejar de repetirlas.
En "Legado" yo me hago esas preguntas.

LEGADO
¿Qué tormentos mamé de tu pecho
que tu miedo se encarnó en mí
y tus demonios me habitaron siempre?
Esta pena que fluye por mi sangre es tuya,
y sin embargo no puedo devolvértela.
No sé cómo.
¿Qué mandato obedezco, sumisa,
prisionera,
cada vez que repito tus palabras,
me encorvan tus pesares,
y se agrisan mis ojos con tus desencantos?
¿Qué tempestad tuya vocifera en mis entrañas?
¿Qué secretos denuncio, ignorante,
cada vez que mis noches se pueblan de horrores?
Las tinieblas que callas no consigo alumbrarlas.
La red que tejiste no sé desgarrarla.
Te llamo,
te interpelo,
y no dejo de vagar
por este laberinto que hiciste para mí.
@lili.fassi

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